• Neuropsicología

    Neuropsicología

    2 de Marzo de 2018

    La neuropsicología es una rama de la Psicología que estudia la relación entre el cerebro y las funciones cognitivas y conductuales. Se basa en estudios que demuestran qué cambios en la estructura cerebral o en su química pueden alterar el funcionamiento normal del cerebro.

    Dichos cambios pueden deberse a un daño cerebral (sobrevenido, congénito o degenerativo), a enfermedades o a procesos de desarrollo, como pueden ser: traumatismo craneoencefálico, accidentes cerebrovasculares, demencias, dificultades de aprendizaje, déficit de atención, trastornos neuropsiquiátricos, epilepsia, efectos de sustancias tóxicas…

    EVALUACIÓN NEUROPSICOLÓGICA

    La evaluación neuropsicológica es un proceso diseñado para explorar integralmente el funcionamiento cognitivo de una persona, a través de test o pruebas neuropsicológicas estandarizadas.

    Posteriormente se realiza un análisis exhaustivo de los resultados y se ejecuta un informe final.

    REHABILITACIÓN NEUROPSICOLÓGICA

    Una vez realizada la evaluación y detectadas las funciones cognitivas afectadas se lleva a cabo el proceso rehabilitador adaptado a cada sujeto, donde además de intervenir sobre las funciones en las que se encuentran dificultades, se trabajan las funciones preservadas con el fin de mantenerlas.

    FUNCIONES COGNITIVAS.

    Las funciones cognitivas son procesos mentales que nos permiten llevar a cabo cualquier tarea para desenvolvernos en el mundo que nos rodea. A saber:

    ORIENTACIÓN

    Capacidad que nos permite ser conscientes de nosotros mismos y del contexto en el que nos encontramos en un momento determinado.

    Tipos: Personal, temporal y espacial.

    ATENCIÓN

    Capacidad para generar, dirigir y mantener un estado de activación adecuado para el procesamiento correcto de la información.

    Existen 5 procesos diferentes de atención: sostenida, selectiva, alternante, velocidad de procesamiento y heminegligencia.

    FUNCIONES EJECUTIVAS

    Actividades mentales complejas necesarias para planificar, organizar, guiar, revisar, regularizar y evaluar el comportamiento necesario para adaptarse eficazmente al entorno y alcanzar metas (Bauermeister, 2008).

    Aquí encontramos diferentes procesos, como son: memoria de trabajo, planificación, razonamiento, flexibilidad, inhibición, toma de decisiones, estimación temporal, ejecución dual y branching o multitarea.

    MEMORIA

    Capacidad de codificar, almacenar y recuperar de manera efectiva un suceso vivido o la información aprendida.

    Tipos de memoria: episódica, semántica o procedimental.

    LENGUAJE

    Función superior que nos permite comunicarnos a través de signos que utiliza una comunidad para comunicarse oralmente o por escrito.

    Dentro del lenguaje se pueden afectar múltiples procesos: expresión, comprensión, vocabulario, denominación, fluidez, discriminación, repetición, escritura o lectura.

    GNOSIAS

    Capacidad que tiene el cerebro para reconocer información previamente aprendida a través de los sentidos (objetos, lugares o personas).

    Tipos: Visuales, auditivas, táctiles, olfativas, gustativas o corporales.

    PRAXIAS

    Son las habilidades motoras adquiridas, es decir, los movimientos organizados que realizamos para llevar a cabo una acción o para desarrollar un plan.

    HABILIDADES VISOESPACIALES

    Capacidad para representar, analizar y manipular objetos mentalmente. Para ello requerimos de una relación espacial y una visualización espacial, conceptos clave para llevar a cabo las habilidades visoespaciales.

    COGNICIÓN SOCIAL

    Procesos cognitivos y emocionales a través de los cuales interpretamos, analizamos, recordamos y empleamos la información sobre el mundo social.  

  • Consulta de Psicologia Ciudad Real

    Consulta de Psicologia Ciudad Real

    18 de Septiembre de 2017

    En PsiquEmocion estrenamos grupo!!! no te lo pierdas!!

  • Recuerda que....

    Recuerda que....

    31 de Julio de 2017

    Podemos marcar la diferencia

  • El perdón

    El perdón

    28 de Julio de 2017

    Hoy os invitar a que nos deis vuestra opinión sobre este articulo de Alex Rovira sobre el perdón.

     EL PERDON.

    Tema complejo y delicado el del perdón, sobre el que deseo compartir algunas reflexiones.

     

    En general a los seres humanos nos cuesta perdonar y nos cuesta olvidar. El perdón depende mucho de la voluntad, pero el olvido no. Quizás porque nuestra memoria actúa como un mecanismo de defensa para evitar que se repita el dolor. Olvidar a veces puede ser arriesgado por imprudente, porque podemos volver a cometer el mismo error.

     

    En cualquier caso, aunque no olvidemos, el perdón implica la no venganza, el no castigo, dejar de juzgar e incluso dejar de odiar. Además, con dolor es muy difícil la alegría, por no decir imposible. Y el resentimiento es uno de los elementos que constituyen el dolor. Quien vive en el resentimiento vive en el dolor y eso dificulta enormemente la placidez y la alegría de vivir.

     

    Son necesarias grandes dosis de empatía y comprensión para el perdón. Porque el perdón no nace espontáneamente; es un acto de voluntad que requiere altas dosis de reflexión y de compasión: comprensión, empatía y misericordia. No puede haber perdón sin la comprensión profunda del perpetrador y sus circunstancias. De ahí puede surgir una cierta empatía que lleve al paso siguiente: la misericordia y la compasión.

     

    Es por ello que no es fácil perdonar, nada fácil, dependiendo del mal recibido, aunque tampoco es imposible. Es por ello que hay una gran dosis de voluntad en el perdón, aunque obviamente depende de cómo vivimos la intensidad del daño que nos ha sido hecho y de la profundidad de la herida que ha quedado en nosotros.

     

    Hay relaciones que son profundamente intensas no por amor, sino por odio, que no deja de ser una emoción tan intensa como el amor pero de signo opuesto. El odio es un compromiso emocional venenoso que nos mantiene vinculados a la persona odiada.

     

    El perdón, además, no es nunca un favor hacia el que nos ha hecho daño, es un acto de liberación que libera al que perdona de la cárcel del mal recibido. Por eso es necesario comprender en profundidad las circunstancias del que ha hecho el mal para poder articular desde la consciencia el gesto interno que lleva a liberarnos y liberar. Y en esa liberación reside la alegría, porque el dolor de la ofensa o del mal es la coraza que soltamos y la cadena de la que nos liberamos del vínculo de odio y de la rabia hacia el perpetrador, incluso se desvanece también la sed de venganza.

     

    Por ello, quien es capaz de perdonar se libera de tres grandes venenos: el del odio, el del resentimiento y el de la sed de venganza, tres ácidos terribles que van carcomiendo por dentro el propio ser. Con lo cual al dolor de la ofensa o del daño se suma el padecimiento que generan estos tres tóxicos.

     

    Cuando el dolor, el odio y la sed de venganza mueren, nace de nuevo la alegría.

     

    Perdonar no es justificar, ni condescender; es comprender y tener la voluntad de liberar al otro y deliberarnos nosotros. Y a perdonar se aprende. Aunque por supuesto es condición casi siempre necesaria, que el que ha perpetrado el mal, el perpetrador, reconozca la culpa, se disculpe, y obviamente, pida el perdón.

     

    Si pensamos en personas que han hecho grandes cambios en la historia de la humanidad, todos ellos mostraron públicamente una inmensa e incluso me atrevo a calificar de sobrehumana capacidad de perdonar. Pienso ahora mismo en Nelson Mandela o en Gandhi, por citar dos ejemplos de extraordinaria humanidad. Ambos vivieron situaciones en las que la mayoría no hubiéramos concebido la más mínima opción de perdonar.

     

    Y es que perdonar requiere una confianza plena en la capacidad de regeneración del ser humano. Confianza en la humanidad de hombres y mujeres que a veces parece extinguida, porque nacemos mujeres y hombres pero conquistamos nuestra humanidad en un trabajo de consciencia y de amor.

     

    Por supuesto, a veces el perdón se nos antoja imposible. Especialmente para aquellos que han sido objeto de lo terrible, de lo más sórdido y cruel, del ensañamiento, de la tortura, del abuso o del atentado que ha sesgado vidas o herido en profundidad cuerpos y almas. En tales extremos el perdón es una acto de libertad radical, que rompe la lógica de la ley del talión, del ojo por ojo y diente por diente, de la venganza instintiva, de la inercia de la revancha y la represalia. Es una apuesta absoluta por la esperanza, tanto que puede llegar a confundirse con una ingenuidad ciega o estúpida. Pero quien es capaz de perdonar a pesar de todo, limpia con su perdón no solo su dolor sino que abre las puertas a escenarios de reconciliación inconcebibles. Miremos de nuevo los casos de Gandhi y Mandela, por ejemplo.

     

    La esperanza de comenzar de nuevo es el perdón. La posibilidad de poner la cuenta a cero, y de volver a abrir caminos ahí donde parecía que las zarzas del odio y la venganza lo habían invadido todo.

     

    Si además, el que ha sido perdonado, es capaz de reparar el daño, entonces la compensación refuerza el gesto que ha hecho la persona que perdona.

     

    Acabaré con una frase de uno de los grandes maestros del perdón de la humanidad, Gandhi, quien dijo que “el mundo no tiene como fundamento la fuerza de las armas sino la fuerza de la verdad del amor”. Esa fuerza de la verdad del amor se hace de acciones coherentes con palabras que les dan sentido. Cuando el gesto interno de la disculpa es verdadero, un nuevo escenario relacional emerge lleno de posibilidades. El odio siempre hunde, esclaviza y destruye a todas las partes en conflicto, mientras la voluntad de comprender y amar siempre nos eleva, nos hace libres y creativos por el bien común.

     

    Álex Rovira


  • La  Manzana  que  quería  ser  Estrella

    La Manzana que quería ser Estrella

    25 de Julio de 2017

    Había una vez una manzana que siempre había querido ser  Estrella. Nunca quiso ser manzana. Se pasaba las horas pensando, ilusionada, cómo sería vivir una vida brillante desde el cielo.

    Un buen día, viendo a las aves ascender hacia lo alto, la manzana les preguntó: – ¿dónde duermen las estrellas?.

    Las aves sonriendo, dijeron : -No, querida manzana, las estrellas están en el cielo día y noche, siempre llenas de luz, pero de día el Sol no nos permite divisarlas.

    A nuestra protagonista se le avivaron los deseos de ser una Estrella, allá en el alto cielo, cargada de luz inagotable.

    Otro día la manzana preguntó al viento :- dime viento, ¿las estrellas están fijas o se desplazan recorriendo el firmamento?.

    -Las estrellas recorren todo el firmamento a una velocidad de vértigo, contestó el viento.

    Una vez más se avivó el anhelo de convertirse en Estrella. La manzana poco a poco maduraba pero era incapaz de sonreír, no aceptaba su destino y no era feliz.

    Un día una familia se refugió bajo las ramas del gran manzano, buscando su sombra protectora. Felices contemplaron las apetitosas frutas, el padre con cuidado agitó el tronco y cayeron varias manzanas, las más maduras. La niña cogió la más hermosa, la observo, la olió y la frotó con su vestido dejándola muy brillante. Luego le pidió la navaja a su padre y sin saber por qué pero con mucho cuidado, la corto de forma transversal, en horizontal ; la pequeña quedó asombrada al ver la Estrella que apareció en el Corazón de la manzana, ¡mirad qué maravilla, aquí hay una Estrella! gritó la niña demandando la atención de toda la familia.

    La manzana había vivido sin darse cuenta de que dentro de sí guardaba lo que tanto ansiaba, sólo que para mostrar su Estrella tenía que abrirse y  brindarse a los demás.

    ¡Tantas veces buscamos fuera lo que llevamos dentro!


  • El camino

    El camino

    24 de Julio de 2017

    "Si al trepar una montaña en la dirección de una estrella, el viajero se deja absorver demasiado por los problemas de la escalada, se olvidará cual es la estrella que lo guia"

    Feliz Semana.

  •   "Darse cuenta..." de Jorge Bucay

    "Darse cuenta..." de Jorge Bucay

    18 de Julio de 2017
    Me levanto por la mañana.
    Salgo de mi casa.
    Hay un socavón en la acera.
    No lo veo
    y me caigo en él.

    Al día siguiente
    salgo de mi casa,
    me olvido que hay un socavón en la acera
    y me vuelvo a caer en él.


    Al tercer día,
    salgo de mi casa tratando de acordarme
    de que hay un socavón en la acera.
    Sin embargo,
    no lo recuerdo
    y caigo en él.


    Al cuarto día,
    salgo de mi casa tratando de acordarme
    del socavón en la acera.
    Lo recuerdo y,
    a pesar de eso,
    no veo el pozo y caigo en él.


    Al quinto día
    salgo de mi casa.
    Recuerdo que tengo que tener presente
    el socavón en la acera
    y camino mirando al suelo.
    Y lo veo y,
    a pesar de verlo,
    caigo en él.


    Al sexto día,
    salgo de mi casa.
    Recuerdo el socavón en la acera.
    Voy buscándolo con la mirada.
    Lo veo,
    intento saltarlo,
    pero caigo en él.


    Al séptimo día
    salgo de mi casa.
    Veo el socavón.
    Tomo carrerilla,
    salto,
    rozo con la punta de mis pies el borde del otro lado,
    pero no es suficiente y, caigo en él.


    Al octavo día,

    salgo de mi casa,
    veo el socavón,
    tomo carrerilla,
    salto,
    ¡llego al otro lado!
    Me siento tan orgulloso de haberlo conseguido,
    que lo celebro dando saltos de alegría...
    Y, al hacerlo,
    caigo otra vez en el pozo.


    Al noveno día,
    salgo de mi casa,
    veo el socavón,
    tomo carrerilla,
    lo salto
    y sigo mi camino.


    Al décimo día,
    justo hoy,
    me doy cuenta
    de que es más cómodo
    caminar...
    por la acera de enfrente.


  • ¡Feliz Lunes!

    ¡Feliz Lunes!

    17 de Julio de 2017
    "Vive sin pretender, ama sin depender, escucha sin defender y habla sin ofender"
  • Al otro lado del miedo

    Al otro lado del miedo

    14 de Julio de 2017

    ¿Qué es el miedo? ¿se puede salir de él? ¿Cómo? Si quieres encontrar respuestas no dejes de leer la bonita reflexión que ha creado Esther Ruiz, increible compañera y gran profesional. 

    http://www.aphice.org/al-otro-lado-del-miedo/

  • EL CUENTO DE LAS PELUSAS CALIENTES.

    EL CUENTO DE LAS PELUSAS CALIENTES.

    11 de Julio de 2017

    EL CUENTO DE LAS PELUSAS CALIENTES.

    Erase una vez hace mucho tiempo un país muy feliz. A los habitantes de este país se les regalaba nada más nacer una pequeña y suave bolsa de pelusas. Cada vez que una persona metía la mano en su bolsa podía sacar una pelusa caliente. Había mucha demanda de estas pelusas porque tenían la capacidad de hacer sentir a quien las recibía, una gran alegría, consuelo y abrigo. Así cada vez que a alguien le apetecía podía ir a tu encuentro y decirte me gustaría recibir una pelusa caliente. Acto seguido uno metía la mano en su bolsa y sacaba una pelusa chiquitita. La pelusa sonreía y florecía, convirtiéndose en una pelusa grande y acogedora. Entonces se acomodaba en el interior de la persona deshaciéndose contra su piel y haciéndola sentir llena de alegría y esperanza. La gente que, por alguna circunstancia, no recibía Pelusas Calientes con regularidad, corría el peligro de contraer una enfermedad en la espalda que los encogía y, a veces, podían incluso morir. La gente siempre se estaba pidiendo mutuamente Pelusas Calientes y, puesto que eran gratis, no había problemas para conseguir suficientes. Al haber para todos, las personas se sentían muy cómodas y abrigadas la mayor parte del tiempo.

     Pero un día un malvado brujo se enfado porque todos eran felices y nadie compraba sus pociones y ungüentos así que ideó un plan perverso difundió en todo el país el rumor de que las pelusas se agotaban, que no se podían dar tan a la ligera cuando a uno le apeteciera. Debían ser más prudentes y reservar pelusas para sí mismos. Muy pronto la gente se fue volviendo más tacaña y comenzó a notarse la escasez de pelusas calientes, todos se sentían más tristes y desprotegidos, desesperanzados, como adormecidos y sin espíritu. Algunos empezaron a encogerse y, de vez en cuando, alguno moría por falta de Pelusas Calientes. Así, más y más personas iban a comprarle pociones y ungüentos al brujo, aunque no parecían muy efectivos.

    Antes de que el brujo apareciera, la gente acostumbraba a reunirse en grupos de tres, cuatro o cinco personas, sin importarle demasiado quién daba Pelusas Calientes a quién. Después de que llegara el brujo, la gente empezó a emparejarse y a reservar todas sus Pelusas Calientes para sus parejas. Las que se descuidaban y daban una Pelusa a alguien más se sentían culpables, porque sabían que su pareja seguramente notaría la pérdida. Y los que no encontraban una pareja generosa tenían que comprar sus Pelusas y trabajar muchas horas para poder pagarlas.

    No hace mucho tiempo, una adorable mujer de feliz sonrisa, llegó a ese país entristecido. Parecía no haber oído hablar del brujo, y no le preocupaba que se acabaran sus Pelusas Calientes. Las daba libremente, incluso cuando no se las pedían. Algunos no la aceptaban, porque hacía que los niños se despreocuparan de que se les acabaran las Pelusas Calientes. En cambio a los niños les gustaba mucho, porque se sentían bien con ella. Y pronto volvieron a dar Pelusas Calientes siempre que les apetecía.

    Las personas mayores comenzaron a preocuparse y decidieron utilizar la Ley para proteger a los niños del derroche de sus reservas de Pelusas Calientes. La Ley convirtió en una actividad criminal dar Pelusas Calientes de manera descuidada, sin licencia. Sin embargo, muchos niños parecían no enterarse y a pesar de la Ley, continuaron dándose Pelusas Calientes unos a otros siempre que les apetecía y siempre que se las pedían. Y como había muchos niños, casi tantos como personas mayores, parecía que podrían salirse con la suya.

    Hoy por hoy es difícil adivinar qué sucederá. ¿Podrán las fuerzas de la ley y el orden detener a los niños? ¿Irán las personas mayores a unirse a aquella mujer y a los niños para darse cuenta de que siempre habrá tantas Pelusas Calientes como se necesiten? ¿Recordarán aquellos días en los que eran tan felices, sabiendo que había Pelusas Calientes en cantidad ilimitada? ¿Las volverán a dar libremente?

    Este asunto se extiende por toda la tierra y probablemente la lucha esté llegando a donde tú vives. Si lo deseas, y ojalá así sea, puedes unirte dando y pidiendo libremente Pelusas Calientes, y siendo todo lo amoroso y sano que puedas.

     Claude Steiner “Libretos en que participamos”. Ed. Diana-México 1980.


  • La vida

    La vida

    10 de Julio de 2017

    Comenzamos semana....

    "La vida es para vivirla, no para pensarla"

  • El cuerpo es la caja negra que registra todo

    El cuerpo es la caja negra que registra todo

    7 de Julio de 2017

    Interesante y clarificador artículo de Mario Salvador, psicólogo psicoterapeuta, sobre el almacenamiento de las vivencias traumáticas en nuestro cuerpo.


    http//www.elperiodico.com/es/noticias/entre-todos/cuerpo-caja-negra-que-registra-todo-6105987





  • El reto de ser padres/madres en el siglo XXI

    El reto de ser padres/madres en el siglo XXI

    2 de Mayo de 2017

    Para todos/as son conocidos los días en los que la mochila está en medio de la entrada, la falta de sueño se agudiza, se ha roto el chándal recién estrenado, hay plastilina por todo el suelo, rotulador en la pared del comedor y la mejor frase de todas, «¡Ha empezado él/ella!», … . Parece que el día no acabará nunca y cuentas los minutos para meterlos en la cama.  En días así parece que lo máximo que puedes desear es sobrevivir.

    Pero, ¿es eso lo que queréis recordar en el futuro: “he sobrevivido a la infancia de mis hijos”? Pregúntate: ¿qué deseas realmente para tus hijos? ¿Qué cualidades esperas que desarrollen e incorporen a su vida adulta? Da la sensación de que independencia, que progresen en el colegio, se sientan bien consigo mismos, sean educados, cariñosos, … En definitiva, queréis que sean felices (seamos felices). 

    En PsiquEmocion seguimos las palabras y filosofía de Daniel Siegel (médico y profesor clínico de psiquiatría): “los momentos en que sólo intentas sobrevivir en realidad son oportunidades para ayudar a tu hijo a progresar”.

    El desarrollo cerebral del niño no se crea sólo o aisladamente, es decir, el ser humano no puede desarrollarse si no es bajo la influencia de otros, necesita de la relación interpersonal para conformarse y constituirse armónica y equilibradamente. Por tanto, el entorno familiar es un contexto de aprendizaje y desarrollo para el niño.

    Uno de los valores fundamentales de PsiquEmoción es poder ayudar a los niños a ser ellos mismos, más sanos e inteligentes emocionalmente, a estar más a gusto con el mundo,…. ¿Cómo? Os proponemos un cambio de perspectiva, por ejemplo,  en lugar de vivir la pelea entre hermanos como un momento de crispación y cada uno para su habitación, aprovechar ese conflicto para que aprendan a escuchar a la otra persona, a comunicar sus deseos de una forma tranquila y clara, a respetar opiniones diferentes, aprender a negociar y a ceder… Esto les permitirá que en el futuro, frente a un conflicto, sepan posicionarse, pedir, escuchar, etc. ¿A qué nos ayuda? Podemos convertir esta experiencia en algo que desarrolle no sólo el cerebro de cada uno de los niños, sino también su carácter y sus aptitudes para relacionarse.

    Por ello, siguiendo el enfoque de D. Siegel basado en «sobrevivir y progresar», no necesitas buscar un tiempo que a veces es casi imposible de conseguir para ayudar a tus hijos a progresar. Puedes emplear todos los ratos que compartís –tanto los estresantes como los amorosos y adorables– como oportunidades para ayudarlos a ser las personas responsables, afectuosas y capaces que deseas que sean. Os proponemos que veáis cualquier situación como una oportunidad para hacer que vuestros hijos reflexionen sobre su actitud, sobre qué están sintiendo, aprovechar ejemplos para preguntarles qué harían ellos (en lugar de dar una respuesta rápida y absoluta sobre lo que está pasando),….

    Como progenitores, en muchos casos estamos programados para intentar crear una burbuja donde aislar a los pequeños de todo sufrimiento y dolor, pero en realidad eso es un imposible. Nuestros hijos se sentirán heridos, se caerán, sentirán miedo, desesperación, enfado, tristeza… y poder vivir estas experiencias acompañados (que no sobreprotegidos) por sus padres, les permitirá crecer y descubrir el mundo.

    En un próximo artículo queremos darte unas sencillas nociones que no solo mejoren la actitud de tu hijo sino también su salud emocional y su desarrollo cerebral.








  • Educación Emocional, ¿Asignatura Pendiente?

    Educación Emocional, ¿Asignatura Pendiente?

    25 de Abril de 2017

    Como bien dijo Mario Benedetti, “Nos enseñaron desde niños cómo se forma un cuerpo, sus órganos, sus huesos, sus funciones, sus sitios, pero nunca supimos de qué estaba hecha el alma”.

    Si realmente fuéramos conscientes de aquello que representan nuestras emociones a lo largo de nuestras vidas, nos preocuparíamos más en formarnos en cómo manejarlas, gestionarlas o expresarlas…. para así enseñar a los más pequeños, pero parece que hay miedo (tal vez inculcado por la sociedad) a mostrarlas.

    El desarrollo emocional está de alguna forma vinculado con el proceso intelectual del niño.  Si el desarrollo emocional es bueno, aumenta la MOTIVACIÓN para aprender y experimentar. En consecuencia, los/as niños/as serán capaces de empatizar, simpatizar, identificarse y tener lazos afectivos e intercambios sociales y afectivos más satisfactorios, que afirman su individualidad y generan mejor AUTOESTIMA. 

    La escuela y la familia - como núcleos de conexiones sociales -, deberían tener siempre presentes las necesidades emocionales propias de niños y jóvenes. Los padres tienen un papel fundamental porque les enseñan a conocerse a sí mismos, a controlar sus impulsos, y a considerar a los demás, generando solidaridad, cooperación y respeto. 

     Para PsiquEmoción, el desarrollo afectivo implica motivar a niños/as y jóvenes para que expresen sus sentimientos, evitando la manipulación negativa por sus pares. Además, la educación emocional impulsa a la responsabilidad, la libertad, la creatividad, solidaridad y convivencia. Por ello creemos que es necesario un buen desarrollo emocional, desde edades muy tempranas, pues esto llevará a un BIENESTAR PLENO del niño/a, algo que pensamos que es objetivo que compartimos tanto con los padres, como con los educadores.






  • BIENVENIDOS

    BIENVENIDOS

    10 de Abril de 2017

    Todos tenemos momentos en nuestra vida en los que sentimos que nos faltan fuerzas para superar los obstáculos, nos invade la tristeza, los problemas se acumulan o el estrés domina nuestro día a día. Necesitamos ayuda y es el momento de pedirla.

    Si esta es tu situación, has llegado al lugar adecuado.

    “VER EL PROBLEMA ES PARTE DE LA SOLUCIÓN”





  • ¿PARA QUÉ ASISTIR A TERAPIA?

    ¿PARA QUÉ ASISTIR A TERAPIA?

    24 de Marzo de 2017

    Durante mucho tiempo me hice esta misma pregunta, durante muchísimos días dejé pasar los problemas, no di importancia a los sentimientos que me generaban cada una de las vivencias que he experimentado a lo largo de mi vida.

    Hubo días en los que recurría a amigas/os o a la familia, pero hubo muchísimos más en los que silenciaba el dolor y “me hacía la fuerte”. Hasta que llegó el momento en que sentí que estaba volcando todas mis fuerzas en que los demás estuvieran bien y ¿de mí quién se preocupaba si no lo hacía yo? 

    Decidí separarme un poco de los problemas de los de mí alrededor con el objetivo de mirar dentro de mí misma y ver qué me estaba ocurriendo, pero esto también me traía problemas, no sentía equilibrio. De pronto, comencé un curso en el que se hacía terapia individual y grupal a la vez, duró poco, pero me ayudó a comenzar a entender cuáles eran mis necesidades: cuidar de mi misma, pues si no ¿cómo iba a cuidar realmente de los demás?

    Fue definitivamente un máster el que me ayudó a abrir los ojos, comencé mi crecimiento personal, he aprendido a gestionar las emociones, a buscar y hacer uso de todos aquellos recursos de los que dispongo y, sobre todo, a expresar mis emociones de una forma sana y natural.

    Yo también he asistido a terapia y asistiré cuanto tiempo sea necesario, pues para mí la terapia es el abrigo del invierno, el abrazo en la soledad y la pesa que me mantiene en equilibrio cuando el mundo o el tiempo está revolucionado. Para mí, la terapia, es un acompañamiento respetuoso y necesario en cualquier momento de la vida.

    ¿Para sacar provecho de la terapia se necesita tener algún problema? No, al contrario, manteniendo un proceso terapéutico continuo aprendes a solventar de una forma más sana los “leves” problemas del día a día, que sin trabajarlos pueden acumularse creando montañas de difícil acceso, logramos el equilibrio emocional.

  • CUANDO NUESTROS HIJOS SIENTE MIEDO

    CUANDO NUESTROS HIJOS SIENTE MIEDO

    13 de Marzo de 2017

    Es normal que los niños presenten miedo a determinadas cosas o a muchas, unos niños tienen miedo a la oscuridad, otros a la separación de la madre, otros a los médicos, etc.

    Como ya explicamos en el artículo sobre “la importancia de educar en las emociones y los sentimientos”, el miedo es una emoción que surge cuando la persona se siente en peligro, se real o no la amenaza, y con esto se tiene a la protección.

    El niño evita la mayoría de los peligros como respuesta al miedo, esto ocurre cuando se viven situaciones de inseguridad que el niño no puede controlar. La infancia es la etapa en la que el ser humano siente más miedos. Cuando los niños sienten miedo son incapaces de autocontrolarse, lo único que hacen es intentar evitar la situación.

    El recién nacido generalmente tiene miedo hacia cosas como la intensa luz y a los fuertes ruidos. Hacia los tres años, y con más frecuencia en las niñas que en los niños, aparecen el miedo a los animales, a la oscuridad, a quedarse solos en algún sitio, a las tormentas, a personajes de ficción como brujas, fantasmas.

     

    ¿Por qué aparecen los miedos?

    La mayoría de los miedos son pasajeros, aparecerán y desaparecerán en determinadas edades y estos les ayudarán a enfrentarse adecuadamente a situaciones difíciles con las que se encuentran a lo largo de su crecimiento, físico y personal.

    Los miedos infantiles pueden aparecer por inseguridad. La utilización del castigo cuando el niño es incapaz de racionalizarlo, produce un estado emocional de inseguridad. Ésta y la consecuencia del miedo, hacen que el niño lo traslade del objeto que se lo produce a otro objeto o situación. La situación amenazante debilita al niño reduciendo sus defensas y haciendo que responda con miedo.

    Los miedos también aparecen por la predisposición al mismo; esto es, reaccionar de una manera miedosa ante algunos hechos estaría relacionado con una sensibilidad heredada. Si los adultos muestran física o verbalmente que sienten miedo, enseñan al niño a ser temeroso

    ¿Qué podemos hacer los padres para que sus hijos se liberen del miedo?

    El ayudarle a un niño a deshacerse de su miedo puede ser algo difícil. Es sorprendente lo difícil que parece el permitirle a un niño reír, llorar o mostrar otros sentimientos por mucho tiempo y ser testigos de sus miedos y pesares.

    ·      Hablar sobre aquello que le causa miedo, escucharle. Empatizar, comprenderle. Así le transmitirá seguridad y confianza.

    ·      Fomentar su AUTOESTIMA y AUTONOMÍA.

    ·      Enseñarle técnicas de relajación.

    ·      Enseñarles a construir “escudos" sobre la situación, por ejemplo, dejar una luz encendida.

    ·      Mostrarles una visión positiva del mundo, es decir, encontrar soluciones a los problemas diarios que surjan sin preocuparse excesivamente.

    ·      Es importante destacar el gran papel que tiene el juego y, sobre todo, en la forma en que reaccionamos los padres cuando ellos se ven vencidos por el miedo. La risa, el humor, es una de las mejores inyecciones contra el miedo, por ejemplo, convertir aquello que les asusta en dibujos y bromas graciosas.